EDITORIALES


El Desarrollo de los Suboficiales Una Cultura de Propietarios 

Documento creado el 17 Agosto de 2005 Air & Space Power Journal - Español  Tercer Trimestre 2005

Por: Sargento 1º en Jefe (CMSgt) Craig K. Deatherage, USAF

El Sargento Primero en Jefe (CMSgt) Craig K. Deatherage, USAF Associates Degree in Avionics Systems Technology, Community College of the Air Force, Maxwell AFB, Alabama); (Luther College in Decorah, Iowa from 1977 to 1981; es el Comandante de la Academia para Suboficiales, Colegio de Capacitación Militar Profesional para Suboficiales, Base Aérea Maxwell, Anexo Gunter, Alabama. En su Academia se capacitan anualmente a más de 1.100 estudiantes. Él está a cargo del liderazgo y la supervisión de 26 instructores alistados y personal administrativo. CMSgt Deatherage es un aviador alistado de carrera con un total de más de 3.900 horas de vuelo en el E-3A/B/C y más de 1.130 horas de vuelo en el E-8A/C y acumuló más de 200 horas de vuelo en combate durante las Operaciones Tormenta en el Desierto y Paz Duradera. CMSgt Deatherage es egresado de la Academia para Suboficiales de más Antigüedad, Base Aérea Maxwell, Anexo Gunter, Alabama. 

Rara vez sorprendemos a algún Sargento 1º en Jefe de la Fuerza Aérea de EE.UU. sin una opinión ni punto de vista sobre una retahíla de asuntos. ésto, ciertamente, se pudiera decir de mí. Un Jefe cuenta muy pocas veces con un público, que es precisamente lo que él más desea, y preferiblemente si ese público está integrado por oyentes supervisados a los que se les exige que pongan atención. Se simplificaría la cuestión si los integrantes de ese público son subalternos y tienden a reírse de vez en cuando. Como Comandante de la Academia de Suboficiales en Gunter, cuento con ese tipo de público siete veces al año, teniendo la oportunidad de dirigirme a 150 estudiantes cada semana mientras ellos asisten a mi escuela. Y hasta se ríen alguna que otra vez. ¡Qué buena vida tengo! La Academia de Suboficiales en Gunter imparte un curso de seis semanas de duración que se concentra en tres tópicos: liderazgo, comunicaciones, y la profesión de las armas. Típicamente nuestros estudiantes tienen unos 35 años de edad y están a plenitud de sus conocimientos técnicos. Esos estudiantes provienen de una variedad de bases de la Fuerza Aérea en todo del país, y son una muestra representativa de virtualmente cada especialidad que ofrece la Fuerza Aérea. Es obligatorio asistir a estas clases para poder avanzar al próximo grado. La tarea principal de mi escuela consiste en enfocar la atención de los estudiantes en el liderazgo y la supervisión. Los Sargentos Segundo (TSgt) están supuestos a pasar de una especialidad técnica a responsabilidades de liderazgo y de supervisión. Muchos de ellos resisten esa transición. Se requiere que enfoquen menos en el conocimiento técnico en el que ellos se superan excepcionalmente y que adquieran una nueva serie de conocimientos. Los nuevos supervisores adoptan de nuevo una condición de novicio a medida que aprenden y practican conocimientos de liderazgo y de supervisión. Típicamente las personas de 35 años de edad no acogen con agrado ese tipo de cambio en rango, y tengo que hacerles creer que el cambio es algo bueno.

 

Cabe destacar que yo no soy el instructor principal de nuestro programa de estudios. Para ese fin yo utilizo los servicios de suboficiales instructores, los cuales pueden hacerlo mucho mejor que yo. Mi trabajo consiste en conectar las lecciones que los estudiantes aprenden en el aula, de modo que puedan reconocer y adaptarse a los retos de liderazgo cuando éstos se presentan. Aprovecho esa oportunidad para ofrecerles a nuestros alumnos razonamientos sobre lecciones que yo he aprendido a través de mi vida y que creo son de importancia para los líderes en desarrollo. Al igual que la mayoría de mis colegas, tengo una larga lista de tópicos que me gusta abordar. 

Tópico No 1: "Los gatos no se morirán" 

Siempre en el primer día de clase les pregunto a nuestros alumnos si tienen mascotas en su casa, y la mayoría de ellos levantan la mano. Entonces les pregunto si esas mascotas estarán con vida cuando ellos regresen a sus puestos de asignación después de haber permanecido seis semanas alejados de su hogar. Ellos se echan a reír. Pero mi razonamiento es el siguiente: cuando nos vamos a ausentar de nuestros hogares por largos períodos de tiempo, siempre hacemos arreglos para que alguien cuide de nuestras mascotas, para echarle agua a las plantas y para cortar el césped. Esto se conoce como nuestra propiedad. Asumimos esta responsabilidad porque estas cosas nos pertenecen y sabemos que si no hacemos esos arreglos, nadie se ocupará de hacerlos y los gatos se morirán. Cuando yo regreso a mi casa, los gatos no están muertos porque yo acepto muy seriamente mi responsabilidad como propietario. Esta mentalidad de propiedad nos lleva a las siguientes preguntas: ¿Me ausentaría de mi centro de trabajo por varias semanas sin hacer arreglos para el cuidado y alimentación de los procesos que me pertenecen en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos?; ¿dejaría yo a mis tropas sin supervisión alguna?; ¿no haría yo arreglos para que se realice el trabajo que ciertamente deberá ser realizado durante mi ausencia? Si me desempeño como especialista en personal, seguramente que debería estar seguro de que alguien se ocupe de todo el papeleo durante mi ausencia. Si superviso tropas, necesitaría delegar la responsabilidad de la supervisión y la capacitación a otro suboficial. Si soy jefe de personal en tierra, debería estar seguro que las aeronaves estén listas para volar. Y lo que es más importante, como suboficial, debo asegurar que alguien lo suficientemente capacitado desempeñe mi trabajo durante mi ausencia. Necesito un substituto. Si actúo debidamente como propietario, los gatos estarán vivos cuando yo regrese. Comienzo cada clase con este tipo de charla, ya que este es un concepto que tiende a eludir a los suboficiales de mediano grado. Ellos tienen un vago entendimiento de sus responsabilidades, pero usualmente no han oído esta expectativa articulada de una manera muy personal. Yo creo sinceramente que nunca fallaremos si contamos con una Fuerza Aérea repleta de personas que se comportan cada día como propietarios en cada una de las medidas que toman. 

Tópico No 2: Soldados de aviación en su alistamiento inicial 

Uno de los aspectos singulares de una fuerza integrada por voluntarios, es que los soldados de aviación, en su alistamiento inicial, no se ven precisados a actuar como propietarios. Algunos sí lo hacen, pero la mayoría de ellos no están preparados para asumir esa responsabilidad, y pasan la mayor parte de su primer período de alistamiento siendo entrenados, ya sea de una manera formal o en la práctica. Una característica común de estos voluntarios es que actúan como inquilinos: si algo se rompe en la Fuerza Aérea, ellos se sientan en sus dormitorios y lo discuten entre ellos mismos. Si tenemos suerte, se llenan de ánimo y discuten el problema con sus supervisores o con alguien que esté autorizado a solucionar el problema. A ellos realmente no les incumbe tratar de encontrar soluciones. Cuando llega el momento de decidir si desean alistarse de nuevo, muchos de ellos nunca han sostenido una conversación sobre el concepto de la propiedad. Yo exhorto a los suboficiales a que así lo hagan. Muchos de nuestros estudiantes en la academia supervisan a uno o dos jóvenes Soldados de aviación, y yo reto a esos estudiantes a que garanticen que cada Soldado de aviación que desea volver a alistarse comprenda que tiene una obligación de propiedad y que deben comportarse como tal. Yo no permito que Soldados de aviación alistados por segunda vez o que están haciendo una carrera de la Fuerza Aérea, se comporten como inquilinos, y los estudiantes tampoco deberán permitirlo. 

Tópico No 3: Intenciones versus perspectivas 

La mención que hice anteriormente de que los Soldados de aviación se comportan como inquilinos no es una acusación de nuestros Soldados de aviación ni de sus intenciones. Los Soldados de aviación se presentan todos los días listos para hacer una buena labor para sus supervisores. Yo siempre le pido a los estudiantes que demuestren sus intenciones alzando la mano: ¿Quién vino a trabajar hoy con la intención de hacer un mal trabajo para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos? ¿Quién se presentó hoy con la intención de echarle a perder el día a alguna otra persona? De vez en cuando algún payaso en la clase levanta la mano y los otros se ríen, pero la verdad es que nadie tiene la intención de todos los días desempeñar sus tareas pobremente. Entonces, ¿por qué cuestionamos sus intenciones? A veces resulta mejor examinar las perspectivas. Por ejemplo, he notado que la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha estado variando su enfoque sobre la capacitación de liderazgo en el campo de la diversidad, primordialmente de una percepción de raza y género a la inclusión de todos los aspectos de cultura, geografía, educación, familias mono-paternales, y muchos otros aspectos que fomentan la perspectiva y el comportamiento diario de las personas. Conclusión: entienda las perspectivas que sus tropas traen al trabajo, y estará en mejor posición de comprender su conducta. Esto le ayudará a establecer unas expectativas claras para el desempeño y el comportamiento. La buena intención no excusa un comportamiento inadecuado; usualmente las expectativas claras ayudan a evitarlo. 

Tópico No 4: Expectativas

Aquellos de nosotros que nos encontramos en cargos de supervisión tenemos la obligación de comunicarles nuestras expectativas a las tropas jóvenes. Estamos tan ocupados con las tareas diarias que no tenemos tiempo de explicar nuestras expectativas respecto al desempeño, el comportamiento y el rendimiento en el trabajo. ¡Los Soldados de aviación necesitan saber cuáles son nuestras expectativas, y entonces necesitan nuestra confirmación de que se están ciñendo a esas expectativas y hasta excediéndolas! La gente joven cuenta con un extraordinario caudal de energía y entusiasmo, cosa que un buen supervisor puede aprovechar si él o ella se toma el trabajo de ayudarlos a establecer y lograr metas, para entonces dejarlos que brillen por sus esfuerzos. Asignémosles un trabajo a los Soldados de aviación y la autoridad para desempeñarlo, y los veremos actuar con plena capacidad de propietario. Si así lo hacemos, no fallaremos. 

Tópico No 5: Las deudas y los Big Gulps 

Una de mis mayores expectativas de las tropas jóvenes es que protejan su propio bienestar. Los dos mayores enemigos que confronta cualquier joven son usualmente enemigos que ellos mismos pueden controlar: las deudas y los Big Gulps. Primero me referiré a los "Big Gulps". Si no conoce este término, Big Gulps es un refresco enorme que generalmente se consigue en una tienda de conveniencia. McDonald’s también vende un refresco de gran tamaño, así como la mayoría de los restaurantes de las llamadas comidas rápidas. Hay muchos lugares donde usted puede comprar un refresco de más de 44 onzas, y los rellenos son gratis. A la gente le encanta los rellenos gratis. Practiquemos la matemática. Un refresco normal de 12 onzas contiene 150 calorías. Si un Soldado de aviación consume un refresco de 44 onzas y entonces le vuelven a llenar el vaso y se lo toma todo, ¡acaba de consumir casi 1.100 calorías! Agréguesele una hamburguesa de un cuarto de libra, con queso y acompañada de unas papitas fritas enormes, y acaba de consumir todas las calorías que su cuerpo puede quemar ese día. ¡Esa persona no debe comer de nuevo! Pero sí lo hará. Los jóvenes Soldados de aviación no tienen la menor idea de cómo terminan aumentando 15 ó 20 libras ese primer año después de haberse mudado de la casa de sus padres. Pero nosotros sí sabemos por qué. Y tenemos que sostener una conversación con ellos antes de que eso ocurra. Esa es la obligación de un supervisor de primera línea, ya que la buena condición física de nuestras fuerzas es sumamente importante. El segundo enemigo son las deudas. Este es probablemente el problema disciplinario mayor que confrontan nuestras tropas jóvenes. Nosotros no podemos pagarle un salario que cubra pagos por un nuevo automóvil, la gasolina, el seguro, la televisión por cable, equipo estereofónico, computadora y teléfono celular. Entre en el dormitorio o apartamento de cualquier Soldado de aviación, y es posible que se encuentre con un montón de cuentas por todas esas cosas. Añádase una familia (cónyuge e hijos) y una casa, y tiene un modelo para el fracaso. Ese joven no tiene la menor idea de lo rápido que se acumulan las obligaciones financieras y, de repente, al final de cada mes, se enfrenta con unos acreedores bien enfadados. 

 

Un buen supervisor puede evitar ese desastre financiero antes de que comience, pero es necesario que hable seriamente con el joven antes de que éste tenga la oportunidad de amontonar las cuentas. Yo, personalmente, he ayudado a varios comandantes a dar de baja del servicio a unas cuantas personas debido a un manejo inapropiado de fondos, personas decentes en otras circunstancias. Me disgusta tener que hacerlo, y sólo lo hago cuando un Soldado de aviación no se responsabiliza por su conducta y ultimadamente desacredita a la Fuerza Aérea. Yo tengo un nombre para este tipo de asesoría y al resultado de la misma: "Yo lo ayudo a usted, o ¡ayudo a que lo despidan!" Se puede ayudar a la mayoría de esos jóvenes, y sólo unos pocos merecen ser despedidos. Todos ellos necesitan de nuestra atención personal para garantizar su triunfo. Invertimos mucho tiempo, esfuerzo y dinero en nuestros Soldados de aviación en su alistamiento inicial y es una lástima que nos veamos forzados a separarlos del servicio debido a malas inversiones personales o actos inapropiados que pudieran haberse evitado. 

Tópico No 6: Disciplina 

Mientras que la autodisciplina es una característica muy deseable en un joven Soldado de aviación, vemos que algunas veces tenemos que imponer disciplina. De nuevo, esta es la decisión de "Yo lo ayudo a usted, o, ¡ayudo a que lo despidan!" con la que tiene que enfrentarse un supervisor. Las circunstancias que llevan a la decisión de separar del servicio a un Soldado de aviación no son usualmente como resultado de malas intenciones, sino que más a menudo reflejan una gran diferencia en la perspectiva entre las expectativas del supervisor y el comportamiento del trabajador. (Concedo que algunas veces es la mala intención.) Cuando hablo con supervisores de primera y segunda línea acerca de las tropas jóvenes, encuentro que es útil preguntarles cómo ellos disciplinan a sus hijos. Siendo el padre de dos hijas, para mí es importante disciplinarlas de una manera en que les demuestro cuánto las quiero. No quiero destruirles su ego, sino que quiero corregirlas y dejarles saber que mi conducta tiene el propósito de elevarlas y no menoscabarlas. Este es el mismo enfoque necesario para las tropas jóvenes. Uno de los momentos más orgullosos de mi vida fue durante la graduación en una Escuela de Liderazgo para Aerotécnicos. Al egresado más distinguido se le otorga el galardón Egresado de Honor John L. Levitow. Este galardón lleva el nombre del Soldado enlistado de aviación más joven que haya recibido la Medalla de Honor, la mayor forma de reconocimiento por heroísmo y sacrificio que otorga nuestra nación. Aquella noche el joven que se hizo acreedor como Egresado de Honor John L. Levitow resultó ser alguien de mi unidad. Por algún tiempo él había tenido problemas con la disciplina. Nunca cometió ningún delito, sino que sencillamente era una de esas personas que nunca acaban de comprender lo que se espera de él y con quien algún supervisor termina pasando un 90% de su tiempo. A este joven Soldado de aviación se le dio la oportunidad de decir unas palabras, y este fue su simple mensaje: "Por fin me di cuenta, mediante las lecciones en esta clase, que las cosas que yo creía que mis supervisores me estaban haciéndome a mí, resultaron ser cosas que ellos estaban haciendo por mí". Esto me enorgulleció. Habíamos trabajado incansablemente para lograr que este joven entendiera lo que él le debía a su país y a la Fuerza Aérea, y finalmente nuestros esfuerzos dieron resultado. 

 

Un supervisor nuevo llevará consigo por largo tiempo esa perspectiva de hacer cosas por sus subordinados en vez de a sus subordinados. Hay un viejo refrán, "A los Soldados de aviación no les interesa cuánto sabe usted hasta que se enteran cuán interesado está usted". Debemos cuidar la manera como corregimos el comportamiento, ya que si se destruye el ego de un Soldado de aviación al corregir su comportamiento, esto sería destructivo para muchas personas además de la tropa en cuestión. Eso crea una atmósfera de miedo, retribución, represalia y un estado de ánimo pobre en la unidad, y destruye la confianza y la fe en el liderazgo. El objetivo final de la disciplina siempre deberá ser un cambio en el comportamiento que conduce a la autodisciplina. Esto no se puede lograr si destruimos el ego mediante nuestra actuación. No podemos conservar a la gente buena si no establecemos un ambiente de confianza, de fe y de respeto. 

Tópico No 7: Reenganche 

A medida que procedemos a conservar gente valiosa, me gusta recordarles a los Soldados de aviación que volver a alistarse en una fuerza compuesta de voluntarios es un privilegio y no un derecho. Siempre aprecio cuando los Soldados de aviación quieren alistarse de nuevo, pero deben comprender que están pidiendo una oportunidad de servir de nuevo. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos decide si desean renovar el contrato. Este es un momento crucial para conversar con las tropas sobre expectativas, sentido de propiedad y participación en los Valores Intrínsicos de la Fuerza Aérea. Lamentablemente, no sostenemos esta conversación muy a menudo; sencillamente firmamos los papeles, le damos las gracias al Soldado de aviación, y pasamos al próximo mensaje electrónico o pedazo de papel sobre el escritorio. Perdemos así una oportunidad importante de hablar sobre la transición de inquilino a propietario, de protestador profesional a un hombre o mujer de compañía. 

Tópico No 8: Mujeres y hombres de compañía 

Todos hemos conocido protestadores profesionales. Éstos son personas que se quejan de cualquier cosa y de todo aquello que ellos perciben que no está bien, pero que no se hacen responsables por solucionar el problema. Esas personas usualmente no se responsabilizan por determinar el por qué de las cosas. Otro de mis refranes favoritos es, "El hecho de que no hace sentido para usted no quiere decir que no tiene sentido". Muy a menudo, algunas personas muy inteligentes contribuyen a crear una política que no es del agrado de la tropa. Entonces la tropa necesita adquirir una perspectiva sobre esa cuestión en vez de quejarse de ella, y es aquí donde un buen supervisor puede garantizar que se entiende la respuesta de la compañía. Los hombres de compañía no son "serviles". No podemos darnos el lujo de convertir a nuestros subordinados en autómatas que no piensan por sí mismos. Necesitamos sus consejos y sus discernimientos para asegurar nuestra fortaleza. Tenemos sencillamente que invertir más tiempo leyendo y entendiendo las normas, para entonces aprender cómo articularlas de una manera comprensible para nuestras tropas. Esto concluye mi lista de tópicos. Al graduarse de la Academia de Suboficiales en Gunter, los suboficiales se benefician con las clases impartidas por muchos de los mejores expertos de nuestra Fuerza Aérea. Los programas educacionales que llevamos a cabo ofrecen una base sólida para llevar a cabo la misión de la Fuerza Aérea y para el cuidado de nuestra gente. Lo mejor que puedo hacer es añadir un poco de perspicacia para plasmar la enseñanza en acción. Cuando ellos salen de la academia y regresan a sus centros de trabajo, espero haberles podido ofrecer algunos consejos prácticos para la supervisión. Nuestra meta deberá ser la creación de una cultura de propietarios. Una mentalidad de propiedad conduce a la gente a aceptar su responsabilidad hacia la Fuerza Aérea. La responsabilidad personal se plasma en una acción independiente y automática para el cuidado de las cosas que son propiedad del Soldado de aviación. Finalmente, esto nos lleva de nuevo al tópico inicial: "Los gatos no se morirán". Si creamos una cultura de propietarios, ¡garantizamos que se mantendrán vivos los gatos! 

En esta página se brindará información acerca de las Estructuras Aeronáuticas para reforzar el uso de mejores prácticas en los procesos de inspección, valoración, reparación y mantenimiento de las estructuras. Para ello, el espacio será un canal de comunicación donde se expongan los aportes de ingenieros y técnicos especialistas con amplia experiencia, permitiendo que sus ideas y conceptos impacten positivamente al mantenimiento aeronáutico y el logro de objetivos de crecimiento personales e institucionales. Las ideas y opiniones expresadas en los artículos de este blog reflejan la opinión exclusiva del autor, elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión. Por ningún motivo reflejan la posición oficial de las instituciones para la cual se trabaje o sus dependencias. 

 

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